Aquí y Ahora Escuela de Integración Psico-Corporal Emocional y Espiritual

Vivencia de un alumno - Javier Prado

Llegué a terapia con tres objetivos claros:

-          Tener novia

-          Aumentar mi autoestima

-          Dejar de sentirme solo

   En realidad, “rascando” hasta lo más simple, puedo decir que mi principal intención era conseguir una mujer para tener sexo. Necesitaba terapia porque en mi interior me sentía vacío, confuso, y sufría un importante problema relacionado con mi sexualidad.

Francamente, corría el riesgo de convertirme en un violador si no hubiera tomado la decisión de pedir ayuda; y afortunadamente la tuve y la tengo.

   Me he encontrado con una visión de mí y del mundo que me rodea, muchísimo más atractiva, colorida, llena de oportunidades y de vida, de lo que me hubiera imaginado. Después de un año de terapia semanal, del que guardo entrañables recuerdos, me embarqué en una formación para terapeutas, en la que sigo inmerso. Inmerso y todo, seguía empeñado en conseguir la tan ansiada novia, y la vida me decía que no, que por ahí no es mi camino… Al menos no así, pues era un capricho que llegó a tener tintes obsesivos por mi parte. Obsesionado y frustrado, intentaba calmar el deseo recurriendo a prostitutas, una alternativa que se transformó en adicción. La “novia” que conseguí fue mi formación, y la VIDA que me ha dado. En vez de novia, he tenido, y tengo muy buenas amigas, pues me siento querido por todas ellas.

   Hoy en día, no me siento frustrado, siento cada vez más la alegría de estar vivo, llevo unos años sin tener sexo pagando, y estoy muy agradecido a la vida y a esta escuela, por todos estos años llenos de intensas experiencias, grandes momentos compartidos, por dejar de sentirme solo, pues tengo a mi alrededor a mis compañeros, amigos, hermanos de camino, que están haciendo que este viaje merezca la pena. Sin la ayuda de esta escuela hoy sería un “chaval” de 34 años que aún seguiría viviendo con sus padres, con muchos problemas a la hora de relacionarse con los demás, adicto a las prostitutas, incapaz de salir al mundo, y muerto en vida… Pero eso sí, en este mundo de apariencias, donde caminamos muchas veces muertos sin saberlo, quizás nadie se daría cuenta...

   

 

   

Está aquí: Inicio - VIVENCIAS DE ALUMNOS - Vivencia de un alumno - Javier Prado