Aquí y Ahora Escuela de Integración Psico-Corporal Emocional y Espiritual

Para qué vine - Sonia Elda Sánchez

Vine para sanar mi adicción a la comida y superar la separación de mi pareja, acuciada por el alma y la responsabilidad de lo que le estaba entregando a mi hija.

¿Qué me encontré? Me encontré y encuentro infinito amor, ayuda, entrega, paciencia, comprensión... de Itziar, de José Carlos y del grupo de alumnos con los que empecé a caminar hacia la sanación, el encuentro conmigo y con el otro, la aceptación….

Me encontré con un espejo donde ver el reflejo de mi personalidad neurótica además de la distorsión sobre mi misma y sobre mis vivencias, relaciones y conceptos.

Me encontré con la posibilidad de formarme como terapeuta para poder ayudar a otros aprendiendo a ayudarme.

Me encontré con una escuela de vida donde mi hija y los niños tienen cabida y aprenden a ser, donde con ellos y a través de ellos ver más aún los efectos adversos de nuestras neurosis, proyectadas y reproducidas en sus comportamientos. Donde aprender a verles, a soltarles, acompañarles.

¿Qué he hecho en esta escuela? Con la ayuda de mis terapeutas y del grupo de compañeras y compañeros, he empezado a tirar las estructuras de mi ego para empezar a reconocerme tanto en lo obvio como en lo escondido adicciones y obsesiones y descubriendo otras que, formando capas y velos, ocultaba con mentiras hacia mí misma y hacia el resto, tales como la adicción a la seducción y el descoloque de la energía sexual , el regusto con los dramas, la mentira, la necesidad de reconocimiento, el abandono, la rabia mostrada y la tapada, el miedo a la soledad, la falta de visión y de límites, el juicio, la traición, los pactos de egos, la soberbia, el miedo a la muerte y a la vejez, el enganche a la enfermedad y conductas, pensamientos o movimientos con los que me he alejado de mi alma hasta ahora.

En esta escuela he practicado chi-kung, meditación, bioenergética, me han enseñado teoría y ejercicios de medicina tradicional china, ejercicios de yoga, danzas curativas y expresivas, aprender e integrar distintas tradiciones espirituales y filosóficas como cristianismo, chamanismo, judaísmo, taoísmo, hinduismo, sufismo..

¿Qué hago ahora? Sigo trabajando, descubriendo, aprendiendo, disfrutando, despertando, sanando, riendo y llorando, aprendiendo qué significa amar, entrega, perdón, aprendiendo a agradecer, a tener en cuenta al otro, a SER, a VIVIR y también aprendiendo a morir.

Agradezco a Dios por estar en este camino de conciencia, de haber encontrado a Itziar, José Carlos y al resto del grupo. Me siento bendecida por todas y cada una de las vivencias, enseñanzas, energía y atención constante recibidas. Agradecida por haber encontrado el camino que mi alma buscaba desesperada tocando distintas puertas y bebiendo de fuentes que, quizás si saciaban momentáneamente mi sed de búsqueda, pero me dejaban al poco con necesidad de más.

Ahora me siento cada vez más sana, más reconciliada con mi vida tanto anterior como la actual,  más presente, más verdadera, aceptando lo que Dios pone en mí y en el otro y con mucho trabajo aún por hacer conmigo, con trabajo en la entrega verdadera, en estar en mí y para el otro, de soltar mecanismos, hábitos y enganches…pero encaminada.

Doy gracias porque mi hija tiene un referente real para su vida, personas que la ayudan a ser ella misma.

Agradezco a Dios que mi alma se siente en la escuela Aquí y Ahora en casa, en familia, en paz, en Vida, mirando la muerte con verdad, con amor. Me siento recogida, amada, ayudada y con urgencia de ayudar, recoger, amar tal y como se me está dando.

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